Siglo II a.C al siglo s.V d.C
Roma fue el primer imperio de Occidente. A través de la conquista militar y de la expansión económica y política, el Estado romano extendió su dominación, su influencia y su cultura desde el extremo occidental del Mediterráneo hasta el Próximo Oriente, y desde las regiones centrales de Europa hasta el Alto Egipto.
En torno al Mare Nostrum sociedades y culturas muy diversas, entre ellas las de la Península Ibérica, fueron sometidas al poder de Roma. Este proceso provocó profundas transformaciones sociales, económicas y políticas. Las formas culturales romanas, unidas a algunas de las que permanecieron en las sociedades dominadas, dieron lugar a una cultura común: la cultura latina.
Roma sustentó su poder sobre una ideología que legitimaba el nuevo orden; un sistema político apoyado en el ejército y en una administración perfectamente organizada; un sistema social estructurado en clases; y un sistema económico basado en la explotación de los recursos provinciales, la propiedad privada, el trabajo a gran escala de esclavos y un sistema de impuestos.
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